SOCIEDAD

 

 

Sociedad Civil | Mi Pueblo

 

A cuarenta años de su fundación, la Sociedad Civil Mi Pueblo, en la palabra de su ex Presidente Rodolfo Calvi.

 

 

Nací en Varela y toda mi vida la pasé aquí. Yo no participé en la fundación de la Sociedad Civil Mi Pueblo; era muy joven apenas tenía 20 años, en ese tiempo estaba buscando mi horizonte, si seguir estudiando o, trabajar, pero no estaba ajeno a lo que pasaba; paraba en “la Candela” que era el centro neurálgico donde se ventilaba toda actividad de la ciudad, así que tenía conocimiento de lo que se estaba gestando.                                                                                                              Varela en la década del 70 tuvo un crecimiento demográfico impresionante, barriadas que se generaron de la noche a la mañana y crecieron de una manera impensada, Villa del Plata, San Jorge, Mayol, Orione, San Nicolás, Villa Angélica. Empezó a poblarse acelerada y continuamente alrededor de lo que podríamos llamar el casco urbano. Una población joven que llegaba de distintos lugares, o mediaciones del distrito y construía su casa en terrenos que se habían loteado, algunos en forma precaria, o como se lo permitiera su economía. Por supuesto las carencias de servicios eran muchas y había que proporcionarles las condiciones necesaria de vida; no había nada, Agua, Cloaca, Luz, Gas. Uno de los servicios indispensables, la salud, empezó a flaquear. Quienes nacimos en Varela estábamos acostumbrados a asistirnos en la salita de primeros auxilios, obvio que había quedado fuera de contexto a lo que se vivía en la década del 70. Varela empezó a ser noticia en los diarios locales y nacionales por el alto índice de mortalidad infantil. Al respecto el hospital Nicolás Boccuzzi no tenía un punto de atención de alta complejidad para la atención de niños,  y había que trasladarlos a centros que disponían los elementos necesarios, como a la ciudad de La Plata, y algunas veces los pacientes  morían en el traslado, porque aquí a pesar de un plantel de médicos excelentes no se les podía dar la atención indispensable según la gravedad del caso.  En función de lo que pasaba surge de Coco Ghío como principal inspirador la necesidad imperiosa de ver si se puede concretar un hospital Materno Infantil, lo que parecía una cruzada imposible para la época. Entonces llama a los distintos estamentos políticos y sociales de la ciudad, Cámara de comercio, Círculo de Abogados,  Comunidad Educativa, Periodistas, Médicos; en ese devenir Ángel Roberto Lozano juega un papel preponderante.
Porque era médico pediatra, y jefe de pediatría del Boccuzzi, y es él quien manifiesta  la necesidad de, entre generar un hospital de agudos o, un Materno Infantil, no cabía duda alguna que la segunda postura era primordial. Se hace entonces un llamamiento a la comunidad y masivamente recibe la adhesión de la gente, especialmente a través de todas las entidades que acompañaron la iniciativa. En los salones del Sagrado Corazón  se hace la reunión fundacional de la Sociedad Civil Mi Pueblo el 26 de octubre de 1974. A partir de esa fecha se comienza a trabajar con gran entusiasmo junto con las autoridades municipales de ese momento. Y en los terrenos de Villa Vatteone que estaban asignados para una plaza pública, la municipalidad los dona para que se empiece a construir un hospital materno Infantil. Se hace un despliegue publicitario importante, se llega a los canales abiertos de televisión, se hacen notas y se pone en marcha una movilidad social que para la época sienta un precedente inédito. La gente jugó un papel de suma importancia; se realizaron comidas, rifas, bonos, donaciones, sorteos de vehículos. Se recibieron contribuciones de todo tipo de parte de comerciantes, empresarios, profesionales, y hasta el último empleado de cualquier dependencia estatal o privada, todo el mundo colaboró dentro de sus posibilidades. Fue una causa de todos. Una donación importante fue de $40.000 de Coco Ghío, con todas estas colaboraciones se pone en marcha lo que fue la primera etapa. El sueño de estos visionarios se va cumpliendo etapa por etapa, hasta que el devenir de la economía hace que sufra un “parate” en función que los costos se habían disparado. Los años fueron pasando. Entrada la democracia hubo que acudir fundamentalmente a la ayuda del  gobierno provincial, y el gobierno municipal del momento. La provincia de Buenos Aires toma la obra como una necesidad de vital importancia para esta localidad, y de a poco se hace cargo de la finalización para la continuidad de las etapas  que habían sido previstas por la Sociedad Civil Mi Pueblo. A tal modo que el 11 de diciembre de 1992 se inaugura el hospital “Mi  Pueblo”, ya no, como Materno Infantil como lo habían soñado sus creadores, sino como hospital de agudos, porque para ese entonces quedaba chica la atención primaria de la salud. El Boccuzzi que tantas satisfacciones brindó a la población, con médicos de un alto grado de profesionalismo que lo sostuvieron hasta el último día; el 11 diciembre de 1992 se cierra, y se abre Mi Pueblo convertido en Hospital de Agudos. Hasta llegar a la fecha, donde estoy plenamente convencido tenemos un nosocomio de primera calidad con profesionales de elevada capacidad que conforman un equipo de excelencia médica.
Comisión Sociedad Civil Mi Pueblo
Rodolfo Calvi ex Presidente de Sociedad Civil Mi Pueblo
Se ha ampliado, mejorado todas las salas, aunque evidentemente nunca alcanza para una población tan densa como la que tenemos hoy en Florencio Varela.
La Sociedad Civil Mi Pueblo más allá de hacer donaciones de aparatología y ambulancias al hospital, y a bomberos, también trabajó en la puesta en marcha de una guardería Infantil que por los siempre imponderables económicos la mantuvo hasta el año 2000. Se puso el empeño intensamente en un edificio que dio cabida al origen de la formación de Talleres Protegidos, donde se les pudo dar cobertura y capacitación a chicos con capacidades diferentes. Fue llevado adelante por Oscar Castaldo, gran visionario y luchador, primer tesorero de la Sociedad Civil Mi Pueblo y por Llames Massini, otro hombre impresionante. En ese edificio enclavado en la calle Perón, entre Príngles y Alte. Brown, se proyectaba construir un Centro Cívico, que una vez más no fue posible por los vaivenes de la economía. El intendente Pereyra y el Dr. Luis Genaud trabajaron mucho para darle una actividad plena al edifico, que hoy significa un hito importantísimo para Varela, porque con las defensorías y fiscalías descentralizadas ubicadas en este edificio, prácticamente convierte a Varela en un polo Judicial. En estas obras y lo actuado durante años ha quedado plasmado el testimonio del sacrificio y esfuerzo, no solo de sus fundadores, sino de todos aquellos que aportaron, colaboraron, y vinieron a poner horas de trabajo sin ningún tipo de interés que no sea el bien común. En estos cuarenta años han pasado hombres extraordinarios como Juan Carlos Ghío, un hombre de tremenda solidaridad, Alfredo Scrocchi, Francisco Manso, Marconi, Jorge Ielpo, el “Negro” Rosselli, mucha gente que hoy ya no está. Como muchos otros vigentes y presentes como el Dr. Lozano, un pilar fundamental que le dio sustento al proyecto, Adrián Iglesias que en ese momento era muy joven, el Dr. Quique Lando; valores inigualables que estuvieron en la primera asamblea constitutiva y hoy siguen integrando la comisión junto con Eduardo Moreno, y como hecho histórico importantísimo nunca dejaron de integrar la Comisión directiva, y otros que gracias a Dios todavía los tenemos entre nosotros: Mito Rodríguez, Orlando Ballerini, Alberto Maurici; seguramente dejo en el camino muchos que nombrarlos a todos constituyen una extensa lista. Hoy el gran desafío de esta sociedad que se genero espontáneamente por una necesidad importantísima del distrito, es que tenga vigencia en el tiempo, nuestra misión es mantenerla viva y tratar de que se acerque la gente joven con nuevas expectativas, con nuevos objetivos, La sociedad Civil Mi Pueblo tiene los brazos abiertos a todo hombre y mujer de buena fe.  
Recorriendo el pasado, al igual de entidades emblemáticas de Varela, que puedo afirmar marcaron un hito histórico, como La Patriótica, la Biblioteca Sarmiento, Bomberos, nuestro querido Hospital Boccuzzi, nacieron por una necesidad de los tiempos que se vivían, y todas ellas estuvieron signadas por hombres que perduran en la memoria del pueblo más allá del  tiempo. Hoy la Sociedad Civil Mi Pueblo a 40 años de su fundación rinde y exalta el respeto que merecen hombres y mujeres;  los que están y  los que no están, que soñaron y trabajaron por un ideal. El Hospital Materno Infantil.
En el mes de enero de 1975 se reconoció a la sociedad como Entidad de bien Público en el orden Municipal por resolución  N° 40.

11 de diciembre de 1992 se  Inaugura  el Hospital de Agudos Mi Pueblo.

El 12 de junio la Legislatura Provincial por ley 8411 y Decreto 4003, cede a la sociedad la manzana comprendida por las calles Montevideo, Chañar, Uruguay y Progreso, para construir un Hospital Materno Infantil”.
Marcar la actividad solidaría y benéfica llevada a cabo durante estos cuarenta años es una tarea que ocuparía un espacio indefinido. Basta decir que su trabajo es reconocido íntegramente por el conjunto de  los habitantes varelenses, para resaltar su permanente desvelo al servicio de toda la comunidad.

 

 

 

 

Comisión Fundadora:

Presidente: Juan Carlos Ghio; Vicepresidentes: Enriqueta Ana Muras y Ángel Roberto Lozano; Secretarios Generales: Adrián Luis Iglesias y Héctor Osvaldo Salerno; prosecretaria:  María Rosa Mouras; Tesorero: Luis Oscar Cataldo y Protesorero: Norberto Ubaldo Tomaghello; Vocales titulares: Jorge José Sgambellure, María Luján Berreymundo, Enrique Manuel Lando, Rodolfo Félix Catalá, Daniel Humberto Mandrioni, Antonio Francisco Llados y Nicolás Juan Vaccaro; Suplentes: Jorge Nakandakare, Petronila Larrea Soto, Pablo García de Caldeano, Edgardo Marcelino González, Telmo Alberto Pereyra, Eduardo Mario Negri y Mariano José Zurita; Revisores de Cuentas Titulares: Iván Cascardi, Oscar Bartolomé Valino, Eduardo Héctor Moreno, Enrique de La fuente, Domingo Antonio Perrotti; Suplentes: Zulema Insua de Draghi, Héctor Rodríguez y Juan Marcelo Ligorria.

 

 

Casa de Teja

Jorge Fernández Quintana

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